La educación como fuente de progreso para la Población Recicladora

Durante muchos años, la educación ha sido un deseo lejano para la mayoría de los recicladores/as, quienes aprovechan su tiempo en búsqueda del sustento diario dejando de lado indefinidamente muchos de sus anhelos y aspiraciones. Sin embargo, pese a todas las dificultades que enfrentan en su cotidianidad, han logrado sacar adelante sus organizaciones y convertirse en un ejemplo de lucha y perseverancia, demostrando sus talentos, un conocimiento empírico increíble y la práctica de una verdadera economía solidaria.

Hoy compartiremos nuestra experiencia más reciente y enriquecedora con la Población Recicladora de Colombia y la integración de varios actores nacionales e internacionales que creen y le apuestan a la educación como fuente de progreso no sólo laboral, sino también profesional, económica y personal.

Para comenzar, me gustaría formular la siguiente pregunta: ¿Qué hace que un proceso formativo sea exitoso?

Sin duda existen un sin número de respuestas que varían dependiendo del contexto, en nuestro caso, para el diseño e implementación de procesos formativos dirigidos a recicladores/as de base y a líderes y lideresas de asociaciones de recicladores de oficio, hemos identificado 3 aspectos principales que permitieron el desarrollo exitoso, logrando grandes resultados. Éstos son:

  1. Liderazgo colaborativo e inteligencia colectiva
  2. Metodologías y contenidos adaptados a las necesidades
  3. Enfoque humano y desarrollo empresarial

Veamos a profundidad el por qué cada uno de estos aspectos, hace que un proceso formativo sea exitoso, entendiendo exitoso, como la habilidad de producir los resultados esperados en la población objetivo y el aprendizaje mutuo de las partes involucradas.

1. Liderazgo colaborativo e inteligencia colectiva

Para nadie es un secreto que la tendencia mundial es migrar hacia el trabajo colaborativo, lo cual a su vez implica la incorporación de nuevos estilos de liderazgo  en donde prime un objetivo común y la confianza absoluta en que cada participante tiene un papel de vital importancia y valor agregado, para expresarse libremente desde su dominio de experiencia y el desvanecimiento de sus propios egos.

Esto nos invita a la posibilidad de co-crear espacios de argumentación desde múltiples perspectivas, que enriquecen el proceso educativo con equipos multidisciplinarios que son complementarios, mejor llamado como: Liderazgo colaborativo, donde todos brillan desde su área de conocimiento aplicado.

Así por ejemplo, logramos integrar la experiencia de la cooperación internacional alemana GIZ y el programa de empleos verdes de Colombia PREVEC en el conocimiento y estudio de la Población Recicladora, con la experiencia corporativa y de gestión de SIMBIOTIC, la maestría en economía solidaria de la Universidad Cooperativa de Colombia y el desarrollo de competencias laborales del SENA. Pero lo más relevante, fue trabajar de la mano con organizaciones de recicladores como ARB y ARN, y con entidades que conocen de cerca y han estudiado la historia del oficio del reciclador/a cómo lo es WIEGO. Gracias a que cada entidad aporta su valioso conocimiento y experiencia, se crean conjuntamente soluciones educativas basadas en problemas reales, que en otras palabras no es más que la Inteligencia colectiva en acción.

2. Metodologías y contenidos adaptados a las necesidades

La Población Recicladora es muy diversa, en edades, conocimientos, niveles de escolaridad o ausencia de ella, es por ello, que indagar y comprender sus necesidades, qué desean y requieren para profesionalizar su labor, y dónde se encuentran sus mayores retos, es un proceso fundamental para el diseño de una educación que se acerque y cumpla las expectativas de una experiencia de crecimiento integral que sea fácilmente aplicable en su vida diaria.

Sin embargo, más allá de esta comprensión, se requiere la inclusión de metodologías activas como la educación popular, la andragogía y la axiología, que motiven a los recicladores/as a comprometerse con un proceso de transformación de sus hábitos. Lo cual implica la dedicación de un tiempo para sí mismos, para formarse, para compartir conocimiento con sus pares y recibir retroalimentación de sus mentores y formadores.

3. Enfoque humano y desarrollo empresarial

La cultura siempre comienza por el individuo, de allí que nuestro compromiso con esta labor educativa se centra inicialmente en el SER, en reconocer a la persona detrás de sus etiquetas, en despertar la empatía genuina, en la formación de lazos de confianza que perduren en el tiempo y en la recuperación de una sociedad que ha estado ciega e indiferente a la vida de miles de recicladores/as que han tenido que vivir en condiciones de vulnerabilidad, y que incluso desde allí nos han proporcionado grandes lecciones de solidaridad y tenacidad.

Como lo menciona Fredy Kofman en su libro La empresa consciente: “El dominio integral comienza con el dominio de la propia persona en el plano: emocional, intelectual, ético y espiritual” por ello consideramos un proceso formativo inicialmente con enfoque humano, para después dar paso al desarrollo de capacidades de gestión que faciliten la transición de la informalidad hacia la formalidad, con el propósito de apoyar la profesionalización de la prestación del servicio de aprovechamiento en una empresa que sea sostenible.

Brindando a las asociaciones, la oportunidad de adquirir herramientas que optimizan sus procesos de ruteo, buenas prácticas en los centro de acopio, protocolos de servicio al usuario, diagnóstico y planeación estratégica, entre otras. Porque el mayor reto no sólo es formalizarse, sino todas las responsabilidades que se adquieren en el transcurso de convertirse en prestadores del servicio público de aseo en el componente de aprovechamiento, que no simplemente consisten en cumplir un listado de requisitos sino en la comprensión profunda de su negocio para llevarlo a otro nivel, para diversificar su portafolio de productos y servicios. El desarrollo de una visión empresarial, donde identifiquen claramente su rol dentro de la economía circular y el valor agregado que pueden ofrecer al prestar un mejor servicio no sólo hacia sus usuarios y clientes, sino también los beneficios que surgen para sus asociados gracias a este ejercicio de planeación estratégica de sus organizaciones.

Estamos agradecidos y comprometidos con el diseño de experiencias educativas con propósito, que tengan facilidad de réplica a nivel nacional y LATAM, con las cuales podamos seguir creciendo como empresa consciente y practicando un aprendizaje de doble vía.

Paola Bravo Villacis

CEO SIMBIOTIC

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